Todo parecía normal hasta que salí hoy de la universidad...
Acompañe a una amiga a sacar copias para el examen del viernes y nos encontramos a un amigo mío que me conto algunos chismecillos que le dije que me investigara, cuando me conto lo que investigo me puse medio dramática y comencé con mis sarcasmos de que me dolió lo que me conto (no me dolió, me ardió…la neta).Nos teníamos que cruzar la calle y me despedí de él, en cuanto se alejo un poco me puse de dramática a cantar ” Hoy he caído, pero mañanaaaaa , hasta la última leeeeetra de tu nombre olvidareeeee. No nieeeego es muy cierto que pequeño siempreeee fuii, para lo grande que tú siempre fuiste para miiii, si de tu boca salió dejarme, acepto mi derrota…sé feliz.”, luego le siguio:“Como fui a enamoraaaarme de tiiii, si ya sabía que no era buenooooo”, para rematar con :“Pero recuerdaaaa nadie es perfectoooo y tu lo veraaaas..Sera tu cárcel y nunca saldraaas…”.
Llegamos al centro de copiado y seguí con el repertorio Buki, pero ahora con :“Inventameeee y dale como a mí un beso a ella, a ver si se te eriza igual la pieeeel, inventame, inventa lo que un día pudimoooos ser…”, en eso empezó a pasar en la radio otra canción , pero no me se muy bien, va algo así:"Llega navidad y yo sin ti, en esta soledad recuerdo el día que te perdí". Casi me ahogo en parte por la risa y en parte por estar comiéndome una jicaleta y cantando a la vez, le dije a mi amiga que llegando a casa iba a bajar ese disco e iba a empezar un stencil de Marco Antonio Solís con todo y su look nazareno para ponerlo en taller de grafica. Nos terminaron de sacar las copias que necesitabamos y caminamos para tomar la ruta, nos subimos y como 5 minutos después empezó ”Coooomo me haces falta, como me haces falta, no aguanto más creo que partiré, la sooleeedad me espanta, no quiero ver que mi vida se fue y tú haciéndome faaaaltaaaa…”.
Definitivamente invocamos a Marco Antonio Solis, el “Buki".Seguro que escucho mis plegariasde cursi-dolida(aja!) y se manifestó por medio de las radiodifusoras guapachosas del estado…
QUE MIEDO!
